Siempre hay algo de las demás personas en nuestros corazones.
Cada emoción experimentada encuentra un refugio en nuestra bóveda de amor, que está sellada con paredes rojas resplandecientes, y a través de ellas, circula el néctar de la vida.
Ese néctar poco a poco corta su circulación, y deja que el cuerpo que ocupa descanse por la eternidad, a un paso lento, y es entonces cuando se dice que una persona muere.
Pero mi teoría enfatiza, ya que la esperanza muere al último, que las personas son inmortales…
Cada momento especial vivido y compartido se queda en la bóveda de amor de las personas a las que has hecho feliz, estos momentos están tan bien guardados, que empiezan a convertirse en propias de ese cuerpo. Celosamente resguardadas y bellamente compartidas con todas aquellas personas a las que se quiere amar.
Es por eso que los humanos somos eternos, pasamos vida de un corazón a otro, y cada reseña de nuestras felicidades y aprendizajes se queda heredado en la venidera humanidad, sin que esta pueda apreciarlo totalmente. Inconsciente pues, es la descendencia y la genética humana.

Alejandra Cárdenas
3 comentarios:
wow
Que genial el pensamiento =) y queda perfecto en esta semana del "amor y la amistad" =D. Ya sabes que siempre habrá en mi una sección de mi bóveda del amor para ti ;-)
Te quiero mi ale inmortal =)
Aww el fer :)
Dile ke tengo un video de la Abril diciendo ke eres de lla XD
Me encanta la cancion ke tienes :)
¡Claro! ¡Vivimos para siempre en el corazón de los demás! Y nunca moriremos porque siempre estaremos ahí... ¡Y DENTRO DE MI LLEVO CIEN MILLONES DE VIDAS! Por eso cuando paso por el control de seguridad del aeropuerto la máquina pita, seguro que alguno lleva algo de metal...
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